Coordonnées 934

Uploaded 11 décembre 2014

Recorded décembre 2014

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2 559 m
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15
30
59,35 km

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près de San Antonio, Pichincha (Ecuador)

No hay mal que por bien no venga…! Debido a los temblores de agosto pasado en Quito, la carretera Panamericana Norte tuvo que ser intervenida y cerrada parcialmente, lo que obligó a buscar alternativas de salida de la metropolitana ciudad. Una de las soluciones encontradas por las autoridades, fue pavimentar la famosa “Culebrillas”, la antigua vía que une San Antonio de Pichincha con Perucho y con todas las poblaciones adjuntas a la carretera Guayllabamba – San José de Minas.

Curioso por ver cómo había quedado la promocionada “Culebrillas” salí a las 8 de la mañana, del día de Quito, desde el redondel de la Mitad del Mundo, frente al imponente y también recién inaugurado edificio de la UNASUR, que a pesar de sus autores, a mí me parece que, aunque sobrio, rompe con el entorno tranquilo y apacible del paisaje equinoccial.

Tomé la Av. Equinoccial y luego al norte por la 13 de junio, con dirección al barrio Rumicucho, frente a las ruinas incas del pucará del mismo nombre, un complejo arqueológico más imponente y más sobrio que el edificio antes mencionado y que no rompe con el entorno,…sabios los antiguos…!
Del barrio Rumicucho seguí, siempre al norte, cuatro kilómetros adelante hasta Tanlagua, un pequeño caserío en medio de un desértico paisaje de ocres claros, ahora contrastados por el gris obscuro de la carretera. A partir del pequeño pueblo la carretera desciende vertiginosamente y se llega a entender que quizá por la forma “serpenteante” de su recorrido es que se la llamó “Culebrillas”

El descenso, bueno para los amantes de la velocidad, es de 1000 metros en 14 kilómetros, con un promedio de algo más de 8% de inclinación, hasta llegar al río Guayllabamba; en el camino hay que estar alerta por la caída de piedras desde los aún inestables taludes.
El paisaje del río Guayllabamba es impresionante, por lo que pensé que valía la pena detenerse un momento y sacarle una foto desde el puente; todos los ocupantes de los pocos vehículos que por ahí pasaban en ese instante, al parecer, pensaron lo mismo y por un minúsculo instante el milenario río paso a ser el “top model” de la cámaras y celulares de los improvisados “paparazzi”.

A partir del puente la vuelta se complica, desde aquí la vía es cuesta arriba durante casi todos los 37 kilómetros que aún quedan, salvados por pequeños tramos planos o descensos que matizan la esforzada travesía.
Desde el puente, con una pendiente promedio de 8% y una máxima de 21%, a 4 kilómetros encontramos la “Guayllabamba – Minas” y el final de la “Culebrillas”, de esta intersección un kilómetro al norte está Perucho, la parroquia más antigua de la zona centro-norte del Cantón Quito, con una historia muy antigua, desde ser el territorio de los “piruchos” pre incásicos, extensa encomienda en la colonia, activa participante en las guerras independentistas y proveedora de alimentos para Quito a inicios de la República, de acuerdo a la página del Gobierno de la Parroquia (http://perucho.gob.ec/pichincha/?p=119).

Desde la intersección, hacia el sur, continué ascendiendo por la vía Guayllabamba-Minas, con la misma pendiente promedio anterior (+/- 8%), durante 6 kilómetros más y bajo un calcinante sol equinoccial.
Al final de la cuesta, cuando el camino se me estaba haciendo extenuante y la deshidratación comenzaba a afectarme, un oasis se me presenta ante la vista, el camino comienza a descender y dos o tres kilómetros adelante aparece Puellaro, un pequeño pueblo que ante mis cansados ojos se presenta como el paraíso. Es suficiente la vista para inyectarme fuerza y optimismo, se acaba el cansancio, la brisa de la bajada me refresca y anima, con mucho entusiasmo llego al pintoresco poblado.

Una vuelta por la plaza central, unas fotos a las dos iglesias y entrar desesperado a una tienda a comer y tomar algún “levantamuertos”, es lo que hago durante mi corta estancia de 20 minutos en el poblado. Unos vecinos de la parroquia me cuentan que el nombre se debe al encomendero Pedro de Puelles, de donde se derivó “Puellaro”, que la iglesia actual tiene alrededor de 60 años, que la otra capilla es muy antigua y que actualmente es utilizada como centro cultural. Estos datos se pueden corroborar y ampliar en el “Plan de Ordenamiento Territorial” del Gobierno de la Parroquia:
(http://www.pichincha.gob.ec/phocadownload/leytransparencia/literal_k/ppot/dmq/ppdot_puellaro.pdf)

Repuestas las energías, por lo ingerido y la buena charla, continué mi recorrido rumbo al sur. A partir de aquí y por 15 kilómetros el camino va alternando subidas y bajadas, siempre siguiendo el curso del río Guayllabamba. Es impresionante el contraste entre las lomas secas, erosionadas y sobrexplotadas del valle equinoccial al lado oeste del Guayllabamba, con el bosque de algarrobos, pumamaquis y aguacates de este lado del río.

En el área del bosque protector Jerusalem la vía se hace plana y toma dirección Este-Oeste, sabiendo que se acerca el final de la aventura, mis ánimos se disparan por lo agradable de la cicleada y el impactante paisaje. Jerusalem es el bosque andino seco más alto de Sudamérica, de acuerdo a la página del Consejo Provincial de Pichincha, “el parque está entre los 2 000 y 2 500 metros sobre el nivel del mar y su temperatura promedio es de 17ºC. Ahí se han registrado 34 especies animales y 16 familias de aves, entre las que se encuentran aves rapaces como el halcón peregrino y el quilico.” (http://www.pichincha.gob.ec/gestion/desarrollo-humano-y-ambiente/gestion-ambiental/parque-jerusalem.html)

La meseta de Jerusalem desciende abruptamente hacia el río Pisque, en el sitio mismo en el que la vía actual se empata con la Guayllabamba-Tabacundo (E28B), aún tengo que recorrer unos 4 kilómetros de subida hasta la tierra de los aguacates, las chirimoyas, los locros de cuero y los yaguarlocros.

Pensando y casi saboreando uno de estos platos, el pesado pedalear por la densa carretera se me hace llevable, a las 2 y 30 de la tarde llego a Guayllabamba, me meto en un restaurante de comida típica para saborear un exquisito yaguarlocro y disfrutar, repasando mentalmente, las delicias de esta vuelta de 60 emocionantes kilómetros por un “rinconcito” de la Patria.

(Escribo Jerusalem y no Jerusalén porque así consta en la información del Parque)
Guayllabamba
Puéllaro
Perucho
Puente sobre río Guayllabamba
Alchipichi
Puente sobre el río Pisque

1 comment

  • Photo de H. Casanova

    H. Casanova 12 déc. 2014

    Gracias por la informacion, ¿todo el camino desde Perucho hasta San Antonio esta asfaltado?. Saludos

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